Los boquerones en vinagre quizás sea uno de los aperitivos más conocidos y apreciados en la historia de nuestro tapeo. Y no es de extrañar, pues bien regados con aceite de oliva virgen extra y espolvoreados de ajo y perejil son una delicia para el paladar.
Claro, que con el problema del anisakis, hay que tener cuidado. Por eso cuando los hago en casa, cuido muy mucho de tenerlos 2 días metidos en el congelador. Yo los congelo una vez marinados, así quedan mejor que si se congelan antes; quedan más enteros.
Ingredientes:
• 1/2 kg. de boquerones
• 1/2 litro de agua
• 3 cucharadas de sal gorda
• 2 vasos de vinagre de vino + 1/2 vaso de agua
• 3 dientes de ajo
• unas ramitas de perejil
• aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Limpiar bien los boquerones (quitarles la cabeza, tripas y espina central), cortar la cola y separar los dos lomos, sin que se rompan. Lavar bien varias veces para eliminar los restos de sangre.
En un tupper o recipiente amplio hacemos una salmuera con tres cucharadas de sal gorda y medio litro de agua. Echamos los boquerones y los mantenemos por espacio de tres horas.
Los sacamos, escurrimos de agua y volvemos a meterlos, con la piel hacia arriba, en el mismo recipiente (previamente lavado) con 2 vasos de vinagre y medio vaso de agua, manteniéndolos nuevamente por espacio de tres horas.
Pasado este tiempo, escurrir bien del marinado. Preparar un tupper y colocar los lomos de boquerones con la piel hacia abajo y entre capa y capa poner papel vegetal o film. Introducir el tupper en el congelador durante 48 horas.
Transcurrido este tiempo, retirar del congelador y dejar descongelar en el frigorífico lentamente. Cuando estén descongelados, escurrir bien, colocarlos en una fuente por capas, con la piel hacia abajo; encima de cada capa ponemos ajo y perejil finamente picados. Así hasta acabar con todos los boquerones. Por último, cubrir con aceite de oliva virgen extra.
Dejar reposar en el frigorífico al menos 12 horas, antes de consumir, para que se mezclen los sabores.
Buen provecho.
lunes, 5 de diciembre de 2011
domingo, 4 de diciembre de 2011
SOLOMILLO DE CERDO EN SALSA AL PEDRO XIMÉNEZ

Esta es una receta típicamente navideña, aunque también podéis prepararla durante todo el año. El olor que desprende esta salsa al Pedro Ximénez hace que lo convierta en un plato especial. Seguro que os deja bien en estas fiestas o en cualquier ocasión especial en la que recibáis invitados.
Por cierto, ¡¡¡la receta no es fácil, es facilísima!!! Lo único de particular que tiene esta receta es que hay que dejar un buen rato al fuego la carne con la salsa para que se reduzca (unos 20 a 25 minutos), pero por todo lo demás es una receta fácil, fácil de verdad.
Ingredientes:
• 4 solomillos de cerdo (1 por persona). Si son muy grandes compra 2 (medio para cada uno)
• 1 cebolla
• 250 ml de caldo de pollo
• 125 ml de vino Pedro Ximénez
• 2 cucharadas de pasas de moscatel por comensal (unos 100 gramos)
• 1 cucharada de harina de trigo
• aceite de oliva virgen extra
• sal
• pimienta negra molida
Elaboración:
Pela la cebolla y córtala en juliana (a tiras finas). Ponlas a fuego suave con 8 cucharadas de aceite en una cacerola o cacharro grande (deben caber después los solomillos y la salsa). Deja que se poche, que se ponga transparente, y si ves que se te quema baja el fuego y si es necesario añade una cucharada de agua. Pon las pasas en remojo en un bol con agua.
Salpimentar los solomillos por ambos lados. En una sartén grande pon tres cucharadas de aceite y haz dos de los solomillos a fuego fuerte para que se doren por todos los lados. Cuando estén dorados quita los solomillos y añade los otros dos con otras tres cucharadas de aceite. Haz lo mismo, dóralos, y cuando estén listos retira los solomillos a un plato y deja la sartén al fuego. Hay que tener cuidado de no hacer en exceso los solomillos, ya que terminarán de hacerse posteriormente junto con la salsa.
Coge el vino Pedro Ximénez y con mucho cuidado viértelo sobre la sartén donde has dorado los solomillos (cuidado por si te salta). Con una cuchara o espátula de madera remueve el vino por la sartén rebañando el fondo. Apaga el fuego y deja la sartén con el vino a un lado. Lo usaremos en un momento.
A estas alturas la cebolla debe estar ya bien pochada. Añade a la cebolla una cucharada de harina de trigo y remueve bien durante unos segundos para que la harina tome color y no se quede cruda. A continuación vuelca sobre la cebolla el vino Pedro Ximénez de la sartén que habrá cogido toda la esencia de la carne doradita.
Remueve durante un minuto, añade los solomillos y el caldo de pollo caliente. Si no tienes caldo casero usa una pastilla de concentrado con medio litro de agua. Escurre las pasas y añádelas a la salsa. Deja a fuego moderado que borbotee (hierva) la salsa hasta que espese a tu gusto. En menos de media hora, (20-25 min), habrá alcanzado una textura cremosa.
Ya tienes listo tu solomillo con salsa al Pedro Ximénez.
Consejos:
• Esta es otra de esas recetas en las que necesitas un poco de pan (o un mucho) para mojar en la salsa.
• Yo personalmente con medio solomillo de cerdo (unos 250 gramos) me quedo servido. Ten en cuenta que un solomillo entero pesa alrededor de medio kilo, así que para cuatro personas lo mejor son dos solomillos y cortarlos por la mitad antes de pasarlos por el fuego. En esta ocasión, los he troceado en rodajas gruesas antes de pasarlos por la sartén (unos 6 ó 7 trozos de cada solomillo).
• Puedes acompañar con un puré de patatas o unas verduritas.
Buen provecho.
TARTA DE QUESO CON ARÁNDANOS

Deliciosa tarta de queso que podréis acompañar con la mermelada que más os guste, como de frambuesa, ciruela, frutos del bosque, melocotón... o arándanos, como es la que hoy os presento.
¡Irresistible!
Ingredientes:
• 18 galletas María Tostada
• 60 gr de margarina o mantequilla
• 200 cl. de nata líquida
• 4 cucharadas de azúcar
• 200 gr de queso natural para untar, tipo Philadelphia
• 1 sobre de gelatina neutra Royal
• 1/2 tarro de mermelada de arándanos (175 gr)
• 400 cl. de agua
• 1 molde de aluminio (23 cm de diámetro)
Elaboración:
En primer lugar nos lavamos bien las manos. A continuación trituramos las galletas, primero con las manos y después con la picadora o con la batidora eléctrica, hasta dejarlas totalmente deshechas, casi en polvo.
Poner en una sartén la mantequilla y derretir. Dejar enfriar un poco y, cuando esté tibia, mezclar con el polvo de las galletas, moviendo y amasando todo con un tenedor hasta que quede bien mezclado. Cubrir homogéneamente con este preparado el fondo del molde y aplastar suavemente con las manos. Meter unos minutos en el frigorífico hasta que volvamos a emplearlo.
En un bol, batir la nata y el azúcar con la batidora. Agregar a continuación el queso y seguir batiendo hasta que esté todo bien mezclado (no deben de quedar grumos de queso). Dejar reposar mientras preparamos la gelatina.
Para hacer la gelatina pondremos a hervir la mitad del agua en un cazo, reservando la otra mitad del agua en un vaso, donde pondremos a remojo la gelatina. Cuando el agua esté hirviendo apagaremos el fuego y agregaremos la gelatina remojada. Remover y dejar enfriar un poco. Cuando esté tibia, mezclar en el bol con el queso y la nata. Remover la mezcla con una varilla o con la batidora. Echar esta mezcla en el molde, encima de la capa de galletas y meter en el frigorífico.
Al cabo de dos horas, extender bien por encima la mermelada de arándanos (es conveniente aplastarla previamente, sobre un plato, con un tenedor).
Volver a meter en el frigorífico. Se podrá consumir al cabo de un par de horas, cuando esté del todo consistente.
Consejo:
• Si queremos preparar un postre especial, podemos acompañar una ración de tarta con una bola o porción de helado, frutas del bosque y con trazas de caramelo y miel (como podéis observar en la fotografía).
Buen provecho.
sábado, 3 de diciembre de 2011
MEJILLONES EN VINAGRETA
Un plato fresco para esta temporada, con el profundo sabor del mar.
Los mejillones al igual que otros mariscos tienen un ciclo biológico que determina su calidad como producto de consumo. En España decimos que hay que consumirlos en los meses con "r" y no en los demás meses. La parada en el verano español es porque se dedican a criar y su tamaño y contenido en nutrientes y sabor es menor.
Ingredientes:
• 2 kilos de mejillones
• 2 hojas de laurel
• 1 vasito de vino blanco
• 20 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• 8 cucharadas de vinagre de sidra
• una cebolleta picada
• 1/2 pimiento rojo picado
• 1 pimiento verde picado
• 2 dientes de ajo picados
• perejil picado
• sal
• pimienta negra recién molida
Elaboración:
En primer lugar abriremos los mejillones al vapor. Para ello, los lavaremos bien, quitándoles las impurezas y frotando las conchas, unas contra otras, bajo el grifo de agua del fregadero. Una vez limpios, introducirlos en una cazuela bastante amplia, incorporar un vasito de vino blanco y dos hojas de laurel, y poner al fuego para que se abran (en unos 10-12 minutos estarán hechos).
Se dejan entibiar, para no quemarnos al manipularlos, y se les retira la concha vacía. A continuación se colocan bien estirados sobre una bandeja amplia, o dos más pequeñas, para aliñarlos. También se pueden aliñar retirados de sus cáscaras, sueltos, pero la gracia está en que la vinagreta se quede alojada en sus conchas y poderla comer como si fuera con una cuchara.
Para preparar la vinagreta, se deben mezclar todos los ingredientes en un bol, empezando por el vinagre, la sal y la pimienta y mezclar bien. Después, se añade al bol el aceite, la cebolleta, los pimientos, el ajo y el perejil, estos últimos bien picados, y volvemos a mezclar bien con la ayuda de una varilla de mano para que emulsione la mezcla.
Finalmente, y ayudándonos de una cuchara, rociar la vinagreta cuidadosamente sobre los mejillones, procurando que todos queden bien empapados y cubiertos con la salsa.
Buen provecho.
Los mejillones al igual que otros mariscos tienen un ciclo biológico que determina su calidad como producto de consumo. En España decimos que hay que consumirlos en los meses con "r" y no en los demás meses. La parada en el verano español es porque se dedican a criar y su tamaño y contenido en nutrientes y sabor es menor.
Ingredientes:
• 2 kilos de mejillones
• 2 hojas de laurel
• 1 vasito de vino blanco
• 20 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• 8 cucharadas de vinagre de sidra
• una cebolleta picada
• 1/2 pimiento rojo picado
• 1 pimiento verde picado
• 2 dientes de ajo picados
• perejil picado
• sal
• pimienta negra recién molida
Elaboración:
En primer lugar abriremos los mejillones al vapor. Para ello, los lavaremos bien, quitándoles las impurezas y frotando las conchas, unas contra otras, bajo el grifo de agua del fregadero. Una vez limpios, introducirlos en una cazuela bastante amplia, incorporar un vasito de vino blanco y dos hojas de laurel, y poner al fuego para que se abran (en unos 10-12 minutos estarán hechos).
Se dejan entibiar, para no quemarnos al manipularlos, y se les retira la concha vacía. A continuación se colocan bien estirados sobre una bandeja amplia, o dos más pequeñas, para aliñarlos. También se pueden aliñar retirados de sus cáscaras, sueltos, pero la gracia está en que la vinagreta se quede alojada en sus conchas y poderla comer como si fuera con una cuchara.
Para preparar la vinagreta, se deben mezclar todos los ingredientes en un bol, empezando por el vinagre, la sal y la pimienta y mezclar bien. Después, se añade al bol el aceite, la cebolleta, los pimientos, el ajo y el perejil, estos últimos bien picados, y volvemos a mezclar bien con la ayuda de una varilla de mano para que emulsione la mezcla.
Finalmente, y ayudándonos de una cuchara, rociar la vinagreta cuidadosamente sobre los mejillones, procurando que todos queden bien empapados y cubiertos con la salsa.
Buen provecho.
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