domingo, 27 de noviembre de 2011

ESPINACAS A LA ANDALUZA

Las espinacas son una verdura que admite muchas preparaciones: en ensalada, en sopas y cremas, en potajes, en revueltos, rehogadas, como relleno en albóndigas y croquetas, en flanes y tartas saladas… Esta receta de espinacas con garbanzos a la andaluza es una de mis formas preferidas. Tal es así que, cuando hago el tradicional cocido de garbanzos, reservo en un cuenco unos pocos garbanzos para utilizarlos en la elaboración de este plato.
Servidas en cazuelita de barro y con un trocito de pan frito (picatoste), constituyen una de las tapas más sabrosas y apreciadas de Sevilla.
La mayor parte de los refranes sobre las espinacas, hacen referencia a lo saludables que son, ya que tienen muchas vitaminas y minerales muy beneficiosos para nuestro organismo.
"Espinacas, comida sana y, sobre todo barata""
"De cólico de espinacas, no se murió ningún Papa"
"Las espinacas, cómelas a sacas"
"Espinacas, muchas metes, pocas sacas"


Ingredientes (para 2 personas):
400 gr de espinacas congeladas
80 gr de garbanzos del cocido
2 dientes de ajo
1 rebanada de pan frito (picatoste)
1 hoja de laurel
un trocito de cáscara de naranja (3-4 cm)
1/2 cucharadita de cominos
1 cucharadita de pimentón dulce de La Vera
aceite de oliva virgen extra
agua
sal
2 huevos

Elaboración:
Cocemos las espinacas en un poco de agua y una pizca de sal, frangollar y escurrir bien cuando estén tiernas. Reservar las espinacas y también un vaso de caldo de la cocción.

Aparte freímos en aceite de oliva virgen extra los dientes de ajo pelados y partidos por la mitad, una rebanada de pan para hacer un picatoste, una hoja de laurel y un trozo de cáscara de naranja. Los sacamos una vez fritos y desechamos el laurel y la cáscara de naranja (ya han hecho su función de aromatizar el aceite). Los demás ingredientes, ajos y pan frito (remojado en agua), junto con los cominos y una pizca de sal, los majamos en el mortero. Se suele añadir un chorreoncito de vinagre al majado, pero a mí particularmente no me agrada el sabor que aporta este ingrediente. Añadirlo en todo caso si es de vuestro gusto.

En el aceite de freír los aliños añadimos una cucharadita pequeña de pimentón y removemos bien para que no se queme. Añadimos y mareamos un poco los garbanzos y las espinacas y le incorporamos los aliños que hemos majado con anterioridad. Se le añade un poquito de caldo de la cocción de las espinacas (al menos medio vaso) y se deja hervir para que se mezclen los sabores (8-10 minutos). Rectificar de sal. Si nos quedamos cortos de caldo durante el hervido, añadir un poco más. Ya está el plato casi preparado.

A la hora de servirlas se ponen nuevamente al fuego y, cuando estén calientes, se le añade un huevo por comensal. Remover para que el huevo quede “estrellado” (como cuando hacemos un revuelto) y ya están listas para servir.

Buen provecho.