Hay guisos que no importa comerlos en verano o invierno, lo importante es hacerlos para degustarlos. Porque no es necesario tomarlos excesivamente calientes, como es el caso de nuestras “alubias con almejas”.
Las alubias, absorben muy bien el sabor de los ingredientes que las acompañan durante el cocinado, por lo que resultan muy apropiadas para la preparación de guisos y potajes, en este caso las almejas le dan un sabor muy exquisito.
Con unos rápidos y sencillos pasos cocinaremos un plato que sorprenderá a nuestros comensales y a nuestro bolsillo.
Ingredientes:
• 300 gr de alubias blancas
• 1 zanahoria
• 1 pimiento verde
• 1/2 cebolla
• 3 clavos de especia
• 1 hoja de laurel
• 1/4 de kilo de almejas
• 2 dientes de ajo
• unas ramitas de perejil
• 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
• azafrán en hebra
• una pizca de colorante alimenticio
• sal
Elaboración:
Poner las habichuelas en remojo la noche anterior.
En una olla con agua ponemos la zanahoria, el pimiento, la cebolla con los clavos pinchados, así luego es muy fácil encontrarlos, la hoja de laurel y las habichuelas. Ponemos la olla a fuego medio, procurando que el agua cubra las habichuelas y que sea una ebullición lenta, para que las habichuelas no se rompan. Cuando empieza a hervir y se va consumiendo el caldo, le añado un poco de agua para asustarlas y que salgan bien tiernas; lo repito un par de veces más a lo largo de la cocción.
Estarán tiernas en unos 50-60 minutos aproximadamente, pero dependerá de la calidad de las habichuelas y de la dureza del agua.
Mientras tanto ponemos las almejas en agua con sal, durante media hora, para que suelten toda la tierra. Lavar bien.
Una vez que nos hemos asegurado que están bien, ponemos en la sartén el aceite, los ajos picados y el perejil y echamos las almejas con una pizca de sal. Tapamos y las dejamos hasta que se abran. Un par de minutos es suficiente y además han soltado todo el jugo. Reservar.
Durante el tiempo de cocción de las habichuelas las vamos mirando y si necesitan agua, le añadimos una poca; siempre deben quedar cubiertas, pero no nadando.
Cuando están tiernas sacamos la verdura: zanahoria, cebolla y el pimiento verde, la trituramos con la batidora y la incorporamos a la olla. (El laurel lo mantenemos en el guiso y los clavos de especie los desechamos).
Es el momento de probar y rectificar la sal. Añadimos unas hebras de azafrán machacadas en el mortero y una pizca de colorante alimenticio. Añadir las almejas con el jugo que soltaron y dejar hervir unos minutos para que ligue el caldo.
Apagar el fuego y dejar que repose el guiso unos minutos antes servir.
Buen provecho.
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
ENSALADA DE PULPO
Si el pulpo lo compramos fresco, es recomendable congelarlo (recomendable al menos una o dos semanas) antes de cocerlo. De esta forma conseguimos que se rompa la fibra y quede más tierno.
Esta ensalada queda estupenda para tomarla bien fresquita. Los ingredientes de esta receta son muy básicos, pero la convierten en una comida ligera ideal.
Ingredientes:
• 1 pulpo (de 1 kg aprox.)
• 2 patatas medianas
• 1 cebolleta tierna
• 1 trozo de pimiento rojo
• algunos tomates cherrys
• perejil
• sal gorda
• pimentón dulce de La Vera
• aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Descongelaremos el pulpo la víspera, dejándolo en el frigorífico. Ponemos a hervir una olla con agua y esperaremos hasta que el agua comience a hervir.
Entonces asustaremos al pulpo hasta tres veces, de la siguiente forma. Cogemos de la cabeza si está entero, introducimos en el agua hirviendo durante unos segundos y sacamos inmediatamente; esperamos a que vuelva a hervir el agua y volvemos a meter, sacándolo de la misma forma. Haremos una tercera vez lo mismo, y entonces meteremos y dejaremos cocer durante 30 minutos. Si el pulpo es más grande, deberemos tenerlo más tiempo.
Sacamos el pulpo cuando ya esté cocido y dejamos escurrir y enfriar.
Las patatas podremos cocerlas también con el pulpo, o podremos cocerlas por separado. De una u otra forma, sacamos al terminar la cocción y dejamos enfriar.
Una vez frías las patatas, le retiramos la piel, cortamos en rodajas, y vamos montando el plato, con las rodajas de las patatas, el pulpo troceado, la cebolleta picada, el pimiento rojo, también troceado y los tomates cherrys cortados en mitades. Espolvoreamos con la sal y el perejil, así como con el pimentón y rociamos con aceite de oliva.
Buen provecho.
Esta ensalada queda estupenda para tomarla bien fresquita. Los ingredientes de esta receta son muy básicos, pero la convierten en una comida ligera ideal.
Ingredientes:
• 1 pulpo (de 1 kg aprox.)
• 2 patatas medianas
• 1 cebolleta tierna
• 1 trozo de pimiento rojo
• algunos tomates cherrys
• perejil
• sal gorda
• pimentón dulce de La Vera
• aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Descongelaremos el pulpo la víspera, dejándolo en el frigorífico. Ponemos a hervir una olla con agua y esperaremos hasta que el agua comience a hervir.
Entonces asustaremos al pulpo hasta tres veces, de la siguiente forma. Cogemos de la cabeza si está entero, introducimos en el agua hirviendo durante unos segundos y sacamos inmediatamente; esperamos a que vuelva a hervir el agua y volvemos a meter, sacándolo de la misma forma. Haremos una tercera vez lo mismo, y entonces meteremos y dejaremos cocer durante 30 minutos. Si el pulpo es más grande, deberemos tenerlo más tiempo.
Sacamos el pulpo cuando ya esté cocido y dejamos escurrir y enfriar.
Las patatas podremos cocerlas también con el pulpo, o podremos cocerlas por separado. De una u otra forma, sacamos al terminar la cocción y dejamos enfriar.
Una vez frías las patatas, le retiramos la piel, cortamos en rodajas, y vamos montando el plato, con las rodajas de las patatas, el pulpo troceado, la cebolleta picada, el pimiento rojo, también troceado y los tomates cherrys cortados en mitades. Espolvoreamos con la sal y el perejil, así como con el pimentón y rociamos con aceite de oliva.
Buen provecho.
ALBÓNDIGAS EN SALSA DE ALMENDRAS
Hay montones de recetas de albóndigas pero hay dos recetas que casi todo el mundo ha comido alguna vez: son las albóndigas con tomate y las albóndigas en salsa. Hoy vamos a ver esta última receta, aunque bien podría convertirse rápidamente en unas albóndigas con tomate quitando la salsa propuesta y añadiendo nuestra salsa de tomate favorita (a poder ser casera).
Con respecto a la carne que usé para las albóndigas empleé una mezcla al cincuenta por ciento (mitad y mitad) de carne de cerdo y de vacuno (ternera).
Las cantidades de ingredientes aquí expuestas son solo para 2 personas.
Ingredientes:
Para la masa de la albóndigas:
• 1 bandeja de 400 grs. de carne picada mixta (ternera y cerdo)
• 3 huevos
• 2 dientes de ajo
• 1 rebanada grande de pan
• leche
• perejil
• azafrán
• piñones (cantidad al gusto)
• pimienta negra molida
• sal, vino (2 cucharadas) y pan rallado
• harina y aceite de oliva virgen extra (para freírlas)
Para la salsa:
• 1 pastilla de caldo de carne
• 1/2 litro de agua
• 1 puñado de almendras
• 1 diente de ajo
• 1 rebanada de pan
• 1 tomate
• 1 trozo de cebolla
Para la cocción:
• 1 chorreoncito de vino
• 1 hoja de laurel
• una pizca de colorante alimenticio
• agua y sal
Elaboración:
Unas horas antes, o la noche anterior prepararemos la carne para las albóndigas.
Para ello, colocar en un bol la carne, la rebanada de pan mojada en leche, los huevos, el majado de ajo, perejil y azafrán machacados en el mortero y diluido con dos cucharadas de vino, pimienta negra molida, piñones y sal. Mezclar bien y añadir algo de pan rallado (poco a poco) hasta conseguir una masa con la consistencia deseada que nos permita hacer bien las albóndigas. Dejamos en maceración varias horas o toda la noche dentro del frigorífico.
Cuando hayan pasado esas horas iremos haciendo las albóndigas con la mano. Después pasamos por harina cada bola y freímos en abundante aceite de oliva, a fuego medio. Cuando se hayan frito todas reservamos sobre papel absorbente para que suelten el exceso de aceite.
Ahora preparamos nuestra salsa de almendras. Lo primero es hacer un caldo de carne con 3/4 de litro de agua y la pastilla de caldo, rallada con un cuchillo. Dejamos hervir por espacio de 20 minutos a fuego suave y reservamos. Nos quedará aproximadamente 1/2 litro de caldo que vamos a utilizar para preparar la salsa.
Ponemos en una sartén con un poco de aceite las almendras, el ajo y la rebanada de pan. Freímos un poco y sacamos, poniéndolas en el vaso de la batidora. En ese mismo aceite pocharemos la cebolla picadita, y cuando se haya vuelto transparente, rallaremos el tomate y también lo añadiremos a la sartén. Sofreímos unos minutos. Sacamos y echamos en el mismo vaso donde tenemos las almendras. Trituramos todo.
Cogemos una cacerola y echamos el caldo de carne, añadimos el sofrito y removemos con una cucharada de palo. Añadimos un hoja de laurel, una pizca de colorante alimenticio, un chorreoncito de vino y una pizca de pimienta negra molida.
Cuando esté caliente añadiremos las albóndigas y rectificamos de sal. Dejamos a fuego medio hasta que espese la salsa. Si vemos que nos espesa mucho la salsa, añadiremos un poco de agua. Dejaremos durante unos quince minutos. Retiramos y servimos.
Opcional: servir con unas patatas fritas.
Buen provecho.
Con respecto a la carne que usé para las albóndigas empleé una mezcla al cincuenta por ciento (mitad y mitad) de carne de cerdo y de vacuno (ternera).
Las cantidades de ingredientes aquí expuestas son solo para 2 personas.
Ingredientes:
Para la masa de la albóndigas:
• 1 bandeja de 400 grs. de carne picada mixta (ternera y cerdo)
• 3 huevos
• 2 dientes de ajo
• 1 rebanada grande de pan
• leche
• perejil
• azafrán
• piñones (cantidad al gusto)
• pimienta negra molida
• sal, vino (2 cucharadas) y pan rallado
• harina y aceite de oliva virgen extra (para freírlas)
Para la salsa:
• 1 pastilla de caldo de carne
• 1/2 litro de agua
• 1 puñado de almendras
• 1 diente de ajo
• 1 rebanada de pan
• 1 tomate
• 1 trozo de cebolla
Para la cocción:
• 1 chorreoncito de vino
• 1 hoja de laurel
• una pizca de colorante alimenticio
• agua y sal
Elaboración:
Unas horas antes, o la noche anterior prepararemos la carne para las albóndigas.
Para ello, colocar en un bol la carne, la rebanada de pan mojada en leche, los huevos, el majado de ajo, perejil y azafrán machacados en el mortero y diluido con dos cucharadas de vino, pimienta negra molida, piñones y sal. Mezclar bien y añadir algo de pan rallado (poco a poco) hasta conseguir una masa con la consistencia deseada que nos permita hacer bien las albóndigas. Dejamos en maceración varias horas o toda la noche dentro del frigorífico.
Cuando hayan pasado esas horas iremos haciendo las albóndigas con la mano. Después pasamos por harina cada bola y freímos en abundante aceite de oliva, a fuego medio. Cuando se hayan frito todas reservamos sobre papel absorbente para que suelten el exceso de aceite.
Ahora preparamos nuestra salsa de almendras. Lo primero es hacer un caldo de carne con 3/4 de litro de agua y la pastilla de caldo, rallada con un cuchillo. Dejamos hervir por espacio de 20 minutos a fuego suave y reservamos. Nos quedará aproximadamente 1/2 litro de caldo que vamos a utilizar para preparar la salsa.
Ponemos en una sartén con un poco de aceite las almendras, el ajo y la rebanada de pan. Freímos un poco y sacamos, poniéndolas en el vaso de la batidora. En ese mismo aceite pocharemos la cebolla picadita, y cuando se haya vuelto transparente, rallaremos el tomate y también lo añadiremos a la sartén. Sofreímos unos minutos. Sacamos y echamos en el mismo vaso donde tenemos las almendras. Trituramos todo.
Cogemos una cacerola y echamos el caldo de carne, añadimos el sofrito y removemos con una cucharada de palo. Añadimos un hoja de laurel, una pizca de colorante alimenticio, un chorreoncito de vino y una pizca de pimienta negra molida.
Cuando esté caliente añadiremos las albóndigas y rectificamos de sal. Dejamos a fuego medio hasta que espese la salsa. Si vemos que nos espesa mucho la salsa, añadiremos un poco de agua. Dejaremos durante unos quince minutos. Retiramos y servimos.
Opcional: servir con unas patatas fritas.
Buen provecho.
sábado, 21 de abril de 2012
ALCAUCILES EN VINAGRE
Llega la temporada de los alcauciles, hortaliza que cuenta con magníficas propiedades.Los alcauciles, al igual que las alcachofas tienen propiedades diuréticas y digestivas: le permite al hígado aumentar la producción de bilis, que favorece la digestión de alimentos, reduce los niveles de colesterol al facilitar su expulsión del organismo y es un hepatorregenerativo, regenerando las células del hígado. También ayuda a la vesícula biliar, estimulando la producción de los jugos biliares, previniendo la formación de cálculos. Es esta riqueza en ácidos le permite ser un diurético con alto contenido en fibras y bajo en grasas, siendo recomendado así recomendado para las personas con diabetes ya que baja los niveles de azúcar en la sangre.
Ingredientes:
• 1 kg. de alcauciles
• 2 cebolletas
• 30 granos de pimienta negra
• 1 chorreón de aceite
• 1 chorreón de vinagre
• agua
• sal
Elaboración:
Cortar los tallos de los alcauciles y lavar bien. Poner a cocer en una cacerola amplia con una cebolleta partida por la mitad, los granos de pimienta y sal. Debe tener abundante agua, ya que después los conservaremos en el mismo caldo de cocción.
Una vez cocidos (30-45 min. aproximadamente, dependiendo de que sean de los primeros o últimos de la temporada; lógicamente, los primeros son más tiernos y necesitan menos cocción), dejar enfriar y quitar los dos medios trozos de cebolleta.
Pasar los alcauciles a un bol donde los vayamos a conservar. Añadir al caldo de cocción un chorreón de aceite, otro de vinagre y picarle la otra cebolleta. Rectificar de sal y verter sobre los alcauciles.
Meter en el frigorífico y dejar reposar un día para que tomen el sabor.
Buen provecho.
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