sábado, 24 de mayo de 2014
TIRAMISÚ
En esta oportunidad elaboramos una receta sencilla que representa y es emblema de la cocina italiana, el tiramisú.
El tiramisú se origina en la región de Veneto, ubicada al noreste italiano, cuando corrían los años 50’. La historia más conocida en torno a su creación es muy pintoresca y representativa de toda una época. Se le adjudica la creación o nacimiento de su fama en los burdeles de la región de Treviso, donde los combatientes de guerra iban a dispersarse. Por aquel entonces los burdeles contaban con cocinero y la maîtresse ofrecía a sus clientes un dulce de cortesía exclamando: “Anda, toma cariño, que te doy una cosa que "te tira su"...” “Te tira su” en su lengua de origen, la veneta, es el equivalente al termino español “tentempié”.
Originalmente no incluía queso Mascarpone, nata y ninguna grasa, de lo contrario hubiera generado en los clientes una lenta digestión y sensación de cansancio y somnolencia.
Pero en el año 1968 apareció Alfredo Beltrame (maestro de la gastronomía veneta) y prepara su Tiramisú artesanal, que rápidamente es incluido en la cadena de restaurantes Toulá. El Tiramisú comenzó a desaparecer rápidamente de los prostíbulos y comenzó a presentarse en el exterior.
Durante las décadas de los años 70’ y 80’ la receta del postre Tiramisú que se realizaba en el restaurante Toulá constaba de 5 ingredientes: huevos y azúcar batidos, bizcochos Savoiardi mojados en café Express y cacao en polvo.
Posteriormente la receta se ha ido modificando y mejorando con la inclusión de nuevos ingredientes: queso Mascarpone, licores (Amareto, Coñac, Ron o whisky ), chocolate rallado, nata montada en sustitución de las claras a punto de nieve…
Ingredientes:
• 6 yemas de huevo
• 200 gramos de bizcochos clásicos o de soletilla
• 250 gramos de queso mascarpone,
• 120 gramos de azúcar (blanca, normal)
• 3 huevos frescos,
• 3 cucharadas de cacao en polvo
• 1 taza grande de café exprés (250 ml),
• chocolate negro rallado (80 gr)
• 50 ml de licor Amareto (o bien coñac, ron o whisky)
Elaboración:
En primer lugar preparar el café para mojar los bizcochos. Para ello hervir en el microondas un vaso de agua, disolver en ella tres cucharadas de café soluble y dejar templar en un plato hondo.
Rallar el chocolate con la ayuda de un utensilio adecuado. Reservar.
Mientras el café va templando realizaremos las mezclas para el relleno. Para ello, cascar los huevos y separar las yemas de las claras, disponiéndolas en dos cuencos diferentes.
Mezclar en un bol el mascarpone, el azúcar y las yemas de huevo. Mezclar bien con la ayuda de una batidora de varillas hasta obtener una crema homogénea. Reservar.
En otro bol, batir las claras a punto de nieve hasta que estén bien blancas y consistentes.
A continuación mezclar estas dos cremas con la ayuda de una espátula hasta que estas dos texturas estén bien mezcladas. No debemos utilizar la batidora porque desaparecerían las burbujas de aire de la mezcla y estropearíamos la receta.
La última operación antes de empezar a montar el postre es añadir al café templado el licor que os guste (el auténtico Tiramisú lleva licor de Amareto).
Para montar el postre en la bandeja o molde elegido seguiremos los siguientes pasos:
- Poner en el fondo una pequeña capa de crema.
- Sobre ésta, una capa de bizcochos mojados en la disolución de café y licor.
- Sobre ésta capa poner la mitad de la crema de mascarpone y espolvorear con la mitad del chocolate rallado.
- Sobre ésta, otra cama de bizcochos mojados en café y sobre esta última el resto de la crema y sobre ella el resto de chocolate rallado.
- Finalmente cubrir con el cacao en polvo (-esparcido con la ayuda de un colador-) y meter en la nevera.
Se debe tomar mejor un día después de hacerlo ya que está más consistente.
Durante el verano, debemos de tener cuidado con esta receta ya que el mascarpone se estropea con facilidad con el calor.
Buen provecho.
jueves, 17 de abril de 2014
ALMEJAS AL AJILLO
Hay muchas clases de almejas pero particularmente me gustan las que son más pequeñas, las chirlas. Las encuentro muy gustosas y también ideales para preparar como aperitivo.
Se hacen en un momento y parece que el sacarlas a la mesa hace la comida más festiva.
Ingredientes:
• 500 gr de almejas
• sal
• 3 ó 4 dientes de ajo
• un chorreoncito de vino blanco (50 ml)
• unas ramitas de perejil
• aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Poner en un recipiente las almejas lavadas, añadir agua hasta cubrirlas y un poco de sal, dejarlas así en la nevera como mínimo una hora para que suelten la posible arena que pudieran tener. Lavamos de nuevo y escurrimos.
Picar muy fino el ajo y el perejil. Reservamos.
En una sartén con un poco de aceite bien caliente echamos las almejas y las tapamos. Vamos realizando movimientos de vaivén y controlamos que se abran todas. Ponemos el ajo picado y un poco de sal. Rehogamos durante un minuto y añadimos el vino. Dejamos reducir durante un par de minutos y añadimos el perejil picado.
Apagamos, dejamos reposar un minuto y ¡listas para servir!
Buen provecho.
domingo, 13 de abril de 2014
HUEVOS AL PLATO CON AJETES Y GAMBAS
Los huevos al plato es una receta que me gusta hacer de vez en cuando, ya que las posibilidades son infinitas y puede ser un plato muy completo si escogemos bien el acompañamiento de los huevos.
Los ingredientes que os indico a continuación son para una cena de dos personas. Si queréis elaborar este plato para más personas, o para una comida de mediodía, calcular las proporciones, poniendo dos huevos por persona y el doble de ajos tiernos y gambas.
Ingredientes (para 2 personas):
• 2 huevos
• 1 manojo de ajos tiernos (120 gr )
• 20 gambas gorditas
• sal
• aceite de oliva virgen extra
Elaboración:
Pelar las gambas. Salar y reservar.
Quitar la parte de la raíz de los ajos y las partes duras del tallo. Lavar bien bajo un chorro de agua fría, escurrir y secar con papel de cocina.
Trocear los ajos tiernos y rehogarlos en una sartén con un poco de aceite de oliva virgen extra. Cuando comiencen a estar tiernos retirar del fuego.
Untar dos cazuelitas resistentes al horno con un poco de aceite, repartir los ajetes en ellas y poner 10 gambas en cada una. Cascar un huevo encima. Salar e introducir al horno previamente precalentado a 180º.
Cuando la clara comience a cuajarse sacar. Tened en cuenta que debe quedar la clara cuajada y la yema líquida. Si las cazuelitas son de cerámica aguantan mucho el calor, por lo que se seguirá cocinando un poco más después de sacar del horno.
Buen provecho.
sábado, 12 de abril de 2014
FLORES FRITAS DE SEMANA SANTA
La denominación de Flores obedece a la forma que adquiere la masa cuando se despega del molde y se fríe en aceite. Su origen se remonta al Oriente Medio y se introdujo en Europa por medio de los árabes que ocupan la península ibérica. En Al-Andalus se llamó "sopaipa" a la masa de harina frita y posteriormente enmelada, siendo el ascendente de todas las masas fritas como buñuelos, churros, tortitas, y tantos más.
Las flores fritas de Semana Santa ("Esponjas", como también se les denomina por esta tierra), se comen tal cual sin más acompañamiento que un café o infusión si nos apetece con el postre, pero nada más. Para que se conserven bien crujientes lo mejor es guardarlas en una lata, o si no, en papel de plata.
Ingredientes:
• 3 huevos
• 250 ml de leche
• 175 gr de harina
• la ralladura de un limón (opcional)
• aceite de oliva suave para freír
• azúcar y canela para rebozar
Elaboración:
Ponemos todos los ingredientes de la masa en el vaso de la batidora y batimos hasta que queden bien ligados. Pasamos la mezcla por un colador chino para evitar grumos. Pasamos la masa a una bandeja o cuenco amplio que nos sea cómoda para trabajar con el molde de flores y dejamos reposar la masa tapada durante unos 20 minutos.
Ponemos al fuego una sartén con el aceite suficiente para que cubra el molde de flor. Cuando esté bien caliente introducimos el molde de la flor y mantenerlo el tiempo necesario para que se caliente. Es muy importante que el molde esté muy caliente para que la masa se adhiera a él.
A continuación, destapamos la masa, le damos unas vueltas y veremos que tiene la consistencia de una natilla ligera. Introducimos el molde sin que cubra toda la flor, (de lo contrario la flor no se desprendería del molde al freírla), y pasamos inmediatamente a la sartén. Sacudimos un poco el molde, y la flor se soltará, quizás a la primera le cueste un poco más, podemos ayudarnos con un tenedor si esto nos sucede, depende un poco de si el molde ya está bien caliente y el material del mismo.
Dejamos que la flor se dore por ambos lados y pasamos a papel absorbente antes de rebozarlas en una mezcla de canela y azúcar que hemos preparado previamente. Calentamos de nuevo bien el molde sumergiéndolo nuevamente en el aceite y repetimos la operación anterior hasta terminar toda la masa. Una vez terminado el proceso, limpiamos muy bien el molde con papel de cocina, nunca lavarlo con agua o estropajo.
Buen provecho.
Recomendaciones y aclaraciones:
* Con las cantidades indicadas salen unas 15 flores.
* A la hora de freírlas es recomendable hacerlo en un cazo o en una olla que se ajuste al tamaño de la flor y podamos darle la vuelta cómodamente. De esta manera ahorraremos bastante aceite.
* La cantidad de aceite dependerá del utensilio que hayamos elegido para freírlas. Tened en cuenta que el molde debe quedar siempre sumergido en él, a lo largo de la fritura de todas las piezas.
* Yo utilizo una olla baja de 20 cm de diámetro y 9 cm de altura, y empleo un litro y cuatro de aceite.
* Para contener la masa que vamos a freír utilizo un cazo de 14 cm de diámetro y 10 cm de alto. Así aprovecho la masa al máximo para que las flores salgan de un grosor considerable. Conforme la masa se vaya consumiendo, las flores irán saliendo de menor grosor (más bajitas).
* No desesperéis en el intento de hacer esta receta si la primera o las dos primeras flores no os salen bien o se quedan adheridas al molde. Es normal que ocurra esto hasta que el molde coja la temperatura adecuada. Lo limpiamos bien y lo volvemos a sumergir en el aceite para que coja temperatura y se solucionará el problema.
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