martes, 29 de julio de 2014

ALITAS DE POLLO AL HORNO


Las alitas de pollo al horno son un plato de fácil preparación, que además es muy útil para cuando tenemos un número elevado de comensales.

Esta receta es una de las mil posibilidades que tienen las alitas a la hora de cocinarse.

Hoy en día resulta habitual encontrar carne de pollo despiezada, así que si te gustan más los muslos, no tienes más que comprarlos y prepararlos de la misma manera.

Ingredientes:
12 alas de pollo
3 cucharadas de miel
3 cucharadas de salsa de soja
½ cucharadita de pimentón (de la Vera)
2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
1 cucharadita de orégano
sal

Elaboración:

En primer lugar ponemos a calentar el horno a 190 grados mientras preparamos las alitas.

Seguidamente trocearemos cada una de las alitas en tres partes, siguiendo la articulación y eliminamos la punta que carece de carne (a no ser que desees guardarla para hacer un caldo con unas verduritas).

Retiraremos con un cuchillo las partes sobrantes de piel (lugar en el que se concentra la mayor parte de la grasa), repasaremos bien para que no quede ningún resto de plumas y las extenderemos sobre una placa de horno.

Pondremos en un cuenco la miel, la salsa de soja, el pimentón, el orégano y las cucharadas de aceite de oliva virgen extra y mezclamos todo bien con la ayuda de unas varillas hasta que quede todo unificado.

Untamos las alitas con la mezcla anterior ayudándonos de una brocha o pincel de cocina. Las salamos e introducimos la bandeja en el horno (previamente calentado) a 190 grados durante 35-40 minutos.

Cada diez minutos les varemos la vuelta y pincelamos con la mezcla preparada. Cuando estén doraditas las sacamos y emplatamos para servir.

Las podemos acompañar con una ensalada fresquita (a tu gusto).

Buen provecho.

Observaciones:
● El tiempo indicado (de 35-40 minutos) es orientativo, ya que dependerá de cada horno y del tiempo que permanezca abierto cada vez que lo abramos para voltearlas y pincelarlas con la mezcla.

domingo, 27 de julio de 2014

PAELLA DE PESCADO Y MARISCO


Sin duda la variante más popular de la paella tradicional es la marinera, que prescinde mayoritariamente de las verduras y sustituye la carne por diversos mariscos, moluscos y pescados.

Es habitual añadir un caldo de pescado en la preparación del plato (-elaborado con pescado de roca o con las cabezas y carcasas de gambas-).

Yo no le añado ningún tipo de caldo; utilizo solamente agua para la cocción del arroz. Sin duda se potencia el sabor de los ingredientes principales del plato y de paso eliminamos las calorías que aportan el caldo preparado o comprado del supermercado.

Ingredientes:
320 g de arroz bomba
300 g de pez espada
150 g de gambas
8 langostinos frescos
150 gr de anillas de calamar
150 gr de sepia
250 gr de almejas (chirlas)
2 dientes de ajo
1 trocito de cebolla o cebolleta
1/2 pimiento verde mediano
1/4 de pimiento rojo mediano
2 tomates medianos maduros (bien rojos)
80 gr de guisantes
1/2 cucharadita de pimentón rojo (de La Vera)
8 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (150 ml)
unas hebras de azafrán
una pizca de colorante alimentario
agua
sal

Elaboración:

En primer lugar elaboraremos las preparaciones previas de cada uno de los ingredientes y reservamos para su posterior utilización.

En primer lugar lavamos bien las almejas bajo el chorro de agua y ponemos en un cuenco con agua y una cucharadita de sal gruesa hasta su utilización. De esta manera expulsarán las arenillas que pudieran tener.

Picamos en brunoise muy fina el ajo y la cebolla (o cebolleta). Troceamos los pimientos (verde y rojo) en cuadraditos pequeños. Rallamos uno de los tomates y el otro lo pelamos, lo fileteamos y cortamos en cuadraditos. Poner a descongelar los guisantes (en el caso de que sean congelados).

Eliminar la piel del pez espada y los cartílagos (-huesos-) y troceados un cuadrados no muy grandes (de 1,5 ó 2 centímetros). Limpiar la sepia, quitando las telillas de cada una de las caras (interior y exterior) y trocear del mismo tamaño que el pez espada (-la parte de la cabeza y tentáculos los reservo para otro plato y no los utilizo en esta paella). Pelar las gambas y los langostinos (a estos últimos les suelo dejar, la mayoría de las veces, solo la colita. Otras veces los pelo completamente). Las anillas de calamar que sean grandes las troceamos y las pequeñas las dejamos tal cual.

Ya hemos terminado las preparaciones previas de cada uno de los ingredientes y comenzamos con la elaboración del plato.

Ponemos el aceite de oliva virgen extra en la paella, con fuego mediano y cuando esté caliente agregamos el pez espada. Lo sofreímos durante 2 ó 3 minutos, sacamos y reservamos en un plato. Añadimos a la paella la sepia y los calamares y hacemos lo mismo (2 minutos).

A continuación añadimos el ajo y la cebolla (o cebolleta), rehogamos durante un par de minutos y agregamos los pimientos (verde y rojo). Seguimos rehogando durante 3 ó 4 minutos y añadimos el tomate triturado y picado. Seguimos rehogando el conjunto durante otros 4 ó 5 minutos.

Transcurrido este tiempo volvemos a incorporar el pez espada, calamares y sepia. Rehogamos y mezclamos bien todos los ingredientes y añadimos el pimentón. Los removemos y mezclamos bien para que no se nos queme el pimentón (1 min.).

Añadimos el agua (3 veces de la cantidad de arroz). Ponemos un poco de colorante alimenticio, espolvoreamos el azafrán (-podemos tostarlo previamente para realzar el sabor-), probamos y rectificamos de sal y dejamos hervir durante 8-10 minutos.

Con este hervor de todos los ingredientes de la paella (-antes de incorporar el arroz-) os aseguro que no hace falta añadir ningún tipo de caldo como anteriormente os comentaba.

Transcurrido este tiempo, añadiremos el arroz. Esparcimos bien por toda la paella, ayudándonos de un cucharón o cuchara rasera.

Dejamos hervir 5 minutos y añadimos los guisantes, gambas peladas y las almejas esparcidas de manera regular por toda la paella.

Dejamos otros 5 minutos hirviendo a fuego suave y añadimos los langostinos, disponiéndolos decorativamente según vuestro ingenio.

Dejamos seguir hirviendo el arroz a fuego suave hasta que transcurran 18 ó 20 minutos desde que lo incorporamos a la paella.

Transcurrido este tiempo, apartar del fuego y dejar reposar unos minutos antes de servir.

Buen provecho.

Recomendaciones:

- Podéis utilizar un caldo de pescado si es de vuestro gusto.
- Podéis variar los ingredientes: rape en vez de pez espada, calamar fresco en vez de anillas de calamar, añadir unas almejas más grandes (de carril) en vez de chirlas, utilizar también mejillones o gambones... Todo en función de vuestro gusto y presupuesto.

miércoles, 9 de julio de 2014

HAMBURGUESA DE PESCADO CON MILHOJAS DE SANDÍA Y SALSA DE MANGO

Hoy preparamos una receta muy rica y que os va a gustar con total seguridad. Se trata de una receta de hamburguesas de pescado muy sabrosas. Para los niños es una forma divertida y distinta de comer pescado.

Quienes prueban por primera vez estas hamburguesas de pescado se sorprenden, están riquísimas e incluso después se atreven a ponerla entre pan como se hace con las hamburguesas de carne habitualmente, con su ensaladita, su queso…

Ingredientes:
300 g de bacalao desalado al punto de sal
150 g de gambas
1 huevo (sólo la clara)
30 g de pistachos pelados
30 g de nueces peladas
100 g de queso chedar en lonchas
200 g de sandía sin pepitas
2 naranjas
4 lonchas de fiambre de pavo
1 cebolleta
1 mango maduro
200 ml de nata para cocinar
Aceite de oliva virgen extra
Sal y pimienta

Elaboración:

En primer lugar elaboraremos la salsa de mango. Para ello, trocear la cebolleta y poner a sofreír en una sartén con 2 cucharadas de aceite y una pizca de sal. Antes de que llegue a dorarse, añadir el mango troceado y seguir sofriendo hasta que el mango coja un aspecto meloso, como una compota o mermelada. Añadir la nata y una pizca de sal y de pimienta. Dejar reducir durante 3 ó 4 minutos. Triturar, colar y reservar.

Para realizar las hamburguesas, picar el bacalao al punto de sal sin piel ni espinas, picar también las gambas peladas, mezclar en un bol con los pistachos y nueces machacados en el mortero, la clara de huevo, sal y pimienta. Es importante trabajar bien la mezcla para que los ingredientes queden bien integrados (como cuando hacemos albóndigas). Si la mezcla quedara algo blandita podemos añadir un poco de miga de pan. Dejar reposar dentro del frigorífico.

Cortar la sandía en cuadrados de 4 cm. de lado y de medio centímetro de grosor, pelar las naranjas y cortar cuadrados de la misma forma que la sandía, proceder de igual manera con el fiambre de pavo. Montar las milhojas con estos tres ingredientes formando capas y reservar. Como observaréis en la foto, las capas las he montado con este orden: sandía, pavo, naranja, pavo y sandía. A la hora de servirlas pueden presentarlas en cuadrados o trocear en triángulos.

Retomamos la masa de las hamburguesas. Con ayuda de un molde circular formar una capa con la mezcla del pescado. Dorar en una sartén con unas gotas de aceite. Cuando estén hechas por un lado le damos la vuelta y colocamos encima de cada hamburguesa unos cuadraditos de lonchas de queso chedar para que se funda.

Servir calientes acompañadas por las milhojas de sandía y salsear con la salsa de mango.

Buen provecho.

sábado, 24 de mayo de 2014

TIRAMISÚ


En esta oportunidad elaboramos una receta sencilla que representa y es emblema de la cocina italiana, el tiramisú.

El tiramisú se origina en la región de Veneto, ubicada al noreste italiano, cuando corrían los años 50’. La historia más conocida en torno a su creación es muy pintoresca y representativa de toda una época. Se le adjudica la creación o nacimiento de su fama en los burdeles de la región de Treviso, donde los combatientes de guerra iban a dispersarse. Por aquel entonces los burdeles contaban con cocinero y la maîtresse ofrecía a sus clientes un dulce de cortesía exclamando: “Anda, toma cariño, que te doy una cosa que "te tira su"...” “Te tira su” en su lengua de origen, la veneta, es el equivalente al termino español “tentempié”.

Originalmente no incluía queso Mascarpone, nata y ninguna grasa, de lo contrario hubiera generado en los clientes una lenta digestión y sensación de cansancio y somnolencia.

Pero en el año 1968 apareció Alfredo Beltrame (maestro de la gastronomía veneta) y prepara su Tiramisú artesanal, que rápidamente es incluido en la cadena de restaurantes Toulá. El Tiramisú comenzó a desaparecer rápidamente de los prostíbulos y comenzó a presentarse en el exterior.

Durante las décadas de los años 70’ y 80’ la receta del postre Tiramisú que se realizaba en el restaurante Toulá constaba de 5 ingredientes: huevos y azúcar batidos, bizcochos Savoiardi mojados en café Express y cacao en polvo.

Posteriormente la receta se ha ido modificando y mejorando con la inclusión de nuevos ingredientes: queso Mascarpone, licores (Amareto, Coñac, Ron o whisky ), chocolate rallado, nata montada en sustitución de las claras a punto de nieve…

Ingredientes:

6 yemas de huevo
200 gramos de bizcochos clásicos o de soletilla
250 gramos de queso mascarpone,
120 gramos de azúcar (blanca, normal)
3 huevos frescos,
3 cucharadas de cacao en polvo
1 taza grande de café exprés (250 ml),
chocolate negro rallado (80 gr)
50 ml de licor Amareto (o bien coñac, ron o whisky)


Elaboración:

En primer lugar preparar el café para mojar los bizcochos. Para ello hervir en el microondas un vaso de agua, disolver en ella tres cucharadas de café soluble y dejar templar en un plato hondo.

Rallar el chocolate con la ayuda de un utensilio adecuado. Reservar.

Mientras el café va templando realizaremos las mezclas para el relleno. Para ello, cascar los huevos y separar las yemas de las claras, disponiéndolas en dos cuencos diferentes.

Mezclar en un bol el mascarpone, el azúcar y las yemas de huevo. Mezclar bien con la ayuda de una batidora de varillas hasta obtener una crema homogénea. Reservar.

En otro bol, batir las claras a punto de nieve hasta que estén bien blancas y consistentes.

A continuación mezclar estas dos cremas con la ayuda de una espátula hasta que estas dos texturas estén bien mezcladas. No debemos utilizar la batidora porque desaparecerían las burbujas de aire de la mezcla y estropearíamos la receta.

La última operación antes de empezar a montar el postre es añadir al café templado el licor que os guste (el auténtico Tiramisú lleva licor de Amareto).

Para montar el postre en la bandeja o molde elegido seguiremos los siguientes pasos:

- Poner en el fondo una pequeña capa de crema.
- Sobre ésta, una capa de bizcochos mojados en la disolución de café y licor.
- Sobre ésta capa poner la mitad de la crema de mascarpone y espolvorear con la mitad del chocolate rallado.
- Sobre ésta, otra cama de bizcochos mojados en café y sobre esta última el resto de la crema y sobre ella el resto de chocolate rallado.
- Finalmente cubrir con el cacao en polvo (-esparcido con la ayuda de un colador-) y meter en la nevera.

Se debe tomar mejor un día después de hacerlo ya que está más consistente.

Durante el verano, debemos de tener cuidado con esta receta ya que el mascarpone se estropea con facilidad con el calor.

Buen provecho.