Hoy os presento un plato sencillo, rico y apetitoso, apto para todos los públicos y bolsillos. Se trata de una receta muy suave y apetecible por la combinación de sabores que contiene. Además, en verano tiene la ventaja de que lo podemos preparar hasta con dos días de antelación, y guardarlo en el frigorífico sin problemas para encontrarnos la comida hecha cuando venimos de la calle.
Ingredientes:
• 3-4 filetitos de lomo de cerdo (o un par de chuletas) por comensal, según tamaño
• 200 gr judías verdes
• 3 zanahorias
• 200 gr de champiñones
• 1 diente de ajo
• 1 chorreoncito de vino blanco
• unas cuantas hebras de azafrán
• aceite de oliva virgen extra
• pimienta negra molida
• 1 pizca de colorante alimenticio
• agua
• sal
Elaboración:
Salpimentamos los filetes (o chuletas) y freímos ligeramente en la sartén con aceite de oliva virgen extra; basta con un par de minutos por cada lado. No deben quedar muy hechos ya que posteriormente tendrán que seguir cocinándose. Los sacamos y echamos en una olla o cazuela.
Hacemos un majado en el mortero con el ajo y azafrán, le añadimos un chorreoncito de vino blanco y añadimos el resultado a la cazuela junto con los filetes.
Se añaden también las verduras previamente bien lavadas y cortadas; las judías verdes en trozo de un par de centímetros y las zanahorias en rodajas. También le añadimos el champiñón bien lavado y cortado en trozos más bien grandes, ya que al cocer menguará bastante su tamaño. (Podéis añadir a este plato cualquier otra verdura de vuestro agrado: alcachofas, guisantes, coliflor, brócoli, habas... Sólo tendréis que tener en cuenta los tiempos de cocción para añadirla al guiso en el momento oportuno y no se nos quede dura o demasiado blanda).
Cubriremos el guiso con agua al ras y rectificaremos de sal. Dejaremos hervir hasta que las verduras estén cocidas y quede un poco de caldo (este caldo es una salsa muy ligera, con los sabores de los jugos de la carne y de las verduras hervidas). Si queremos espesarla un poco más, tomaremos varias cucharadas de verduras y las pasamos por la batidora, agregando el resultado al guiso y dejando hervir unos minutos más.
Buen provecho.
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
CHIPIRONES A LA PLANCHA
El verano sigue avanzando, el calor aprieta cada vez más y las ganas de cocinar son menores. Hoy he hecho chipirones a la plancha, un plato fácil a no poder más.
El chipirón recibe un nombre en función de la región en la que nos encontremos, en el sur son chipirones, pero en el país vasco les llaman jibiones. Su nombre científico es Loligo vulgaris y es uno de los cefalópodos que más preparaciones distintas admite, encebollados, con arroz, en su tinta...pero para mí la mejor forma de degustarlos es simplemente a la plancha.
En estas fechas son de temporada y están a muy buen precio.
Ingredientes:
• 500 gr de chipirón fresco
• 2 dientes de ajo
• perejil
• aceite de oliva virgen extra
• sal gruesa
Elaboración:
Con antelación, limpiamos bien los chipirones por dentro quitándoles la pluma y las tripas. En muchas casas se cocinan con la piel púrpura, como yo los he cocinado hoy, pero según vuestro gusto podéis prescindir de ella.
Por dentro es muy frecuente que traigan arenas, así que hay que lavarlos bien debajo del grifo. Separamos las patitas (tentáculos), limpiamos y lavamos bien.
Los dejamos escurrir bien para que suelten el exceso de agua y a continuación guardamos en la nevera tapados.
A la hora de cocinarlos, con la ayuda de un mortero majamos los ajos con el perejil y sal gruesa, añadimos unas gotas de aceite de oliva y adobamos los chipirones.
Ponemos a calentar una sartén con una cucharada de aceite bien esparcida por el fondo y cuando haya cogido bastante calor (de lo contrario nos quedarán cocidos), los vamos colocando y cocinando.
Primero hacemos la mitad. Los cocinamos por un lado… y cuando se empiecen a inflar, les damos la vuelta (unos 2 minutos por cada lado, y si son pequeñitos la mitad del tiempo). No los debemos cocinar en exceso, pues nos quedarían duros. Seguidamente repetimos el proceso con la otra mitad de chipirones.
Conforme los vamos habiendo los colocamos ordenadamente en una fuente. Servimos inmediatamente bien calentitos, rociándolos con aceite de oliva virgen extra y espolvoreados con perejil picado. Y aquí tenéis el resultado... ¡Es un bocado de lujo!
Podemos acompañar de una guarnición –fritada- de patatas, cebolla y calabacín en rodajas y pimiento rojo en tiras, en cuyo caso la prepararemos antes de hacer los chipirones.
Buen provecho.
El chipirón recibe un nombre en función de la región en la que nos encontremos, en el sur son chipirones, pero en el país vasco les llaman jibiones. Su nombre científico es Loligo vulgaris y es uno de los cefalópodos que más preparaciones distintas admite, encebollados, con arroz, en su tinta...pero para mí la mejor forma de degustarlos es simplemente a la plancha.
En estas fechas son de temporada y están a muy buen precio.
Ingredientes:
• 500 gr de chipirón fresco
• 2 dientes de ajo
• perejil
• aceite de oliva virgen extra
• sal gruesa
Elaboración:
Con antelación, limpiamos bien los chipirones por dentro quitándoles la pluma y las tripas. En muchas casas se cocinan con la piel púrpura, como yo los he cocinado hoy, pero según vuestro gusto podéis prescindir de ella.
Por dentro es muy frecuente que traigan arenas, así que hay que lavarlos bien debajo del grifo. Separamos las patitas (tentáculos), limpiamos y lavamos bien.
Los dejamos escurrir bien para que suelten el exceso de agua y a continuación guardamos en la nevera tapados.
A la hora de cocinarlos, con la ayuda de un mortero majamos los ajos con el perejil y sal gruesa, añadimos unas gotas de aceite de oliva y adobamos los chipirones.
Ponemos a calentar una sartén con una cucharada de aceite bien esparcida por el fondo y cuando haya cogido bastante calor (de lo contrario nos quedarán cocidos), los vamos colocando y cocinando.
Primero hacemos la mitad. Los cocinamos por un lado… y cuando se empiecen a inflar, les damos la vuelta (unos 2 minutos por cada lado, y si son pequeñitos la mitad del tiempo). No los debemos cocinar en exceso, pues nos quedarían duros. Seguidamente repetimos el proceso con la otra mitad de chipirones.
Conforme los vamos habiendo los colocamos ordenadamente en una fuente. Servimos inmediatamente bien calentitos, rociándolos con aceite de oliva virgen extra y espolvoreados con perejil picado. Y aquí tenéis el resultado... ¡Es un bocado de lujo!
Podemos acompañar de una guarnición –fritada- de patatas, cebolla y calabacín en rodajas y pimiento rojo en tiras, en cuyo caso la prepararemos antes de hacer los chipirones.
Buen provecho.
miércoles, 1 de agosto de 2012
FILETES DE PANGA RELLENOS Y GRATINADOS
La panga es un pescado económico, que suele gustar a los niños por su sabor agradable y por su comodidad a la hora de comerlo, ya que se suele vender en filetes libres de piel y raspas.
Hoy los vamos a preparar rellenos de marisco y con un toque de grill.
Ingredientes:
• 4 filetes de panga
• 200 gr de gambas peladas
• 10 palitos de cangrejo
• 1 cebolleta grande
• perejil picado
• 2 lonchas de queso semicurado
• aceite de oliva virgen extra
• pimienta negra molida
• sal
• queso rallado
Para la salsa:
• 20 gr de aceite de oliva virgen extra
• 70 gr de cebolla
• 2 dientes de ajo
• 30 gr de pan rallado
• 150 gr de vino blanco
• 200 gr de agua
• sal
• pimienta
• perejil picado
• 1 hoja de laurel
Elaboración:
Picar la cebolla y rehogarla en aceite en una sartén hasta que se dore.
Añadir las gambas, salpimentar y espolvorear con perejil picado. Dejar que se doren un poco, sacar y picar finamente junto con los palitos de cangrejo. Reservar.
Salpimentar los filetes de panga y pasar ligeramente por la plancha con unas gotas de aceite. No han de hacerse del todo, ya que terminarán de cocinarse cuando los metamos en el horno.
Colocar dos filetes en una bandeja de horno. Sobre cada uno de ellos, una loncha de queso partida en dos, y distribuir por encima el relleno. Tapar con los otros dos filetes. Reservar.
Para hacer la salsa, picar la cebolla y ajos, y sofreír en una sartén con aceite de oliva. Añadir el pan rallado y remover. Agregar el resto de ingredientes: vino blanco, agua caliente, laurel, perejil picado, sal y pimienta. Dejar hervir y que reduzca un poco. Quitar la hoja de laurel, y triturar. Volver a poner en el fuego unos minutos más para que termine de reducir, hasta que coja la consistencia deseada.
Cubrir los filetes con la salsa (la cantidad es a vuestro gusto) y espolvorear con un poco de queso rallado.
Meter en el horno precalentado a 180º, gratinar durante unos minutos y… ¡listo!
Buen provecho.
Hoy los vamos a preparar rellenos de marisco y con un toque de grill.
Ingredientes:
• 4 filetes de panga
• 200 gr de gambas peladas
• 10 palitos de cangrejo
• 1 cebolleta grande
• perejil picado
• 2 lonchas de queso semicurado
• aceite de oliva virgen extra
• pimienta negra molida
• sal
• queso rallado
Para la salsa:
• 20 gr de aceite de oliva virgen extra
• 70 gr de cebolla
• 2 dientes de ajo
• 30 gr de pan rallado
• 150 gr de vino blanco
• 200 gr de agua
• sal
• pimienta
• perejil picado
• 1 hoja de laurel
Elaboración:
Picar la cebolla y rehogarla en aceite en una sartén hasta que se dore.
Añadir las gambas, salpimentar y espolvorear con perejil picado. Dejar que se doren un poco, sacar y picar finamente junto con los palitos de cangrejo. Reservar.
Salpimentar los filetes de panga y pasar ligeramente por la plancha con unas gotas de aceite. No han de hacerse del todo, ya que terminarán de cocinarse cuando los metamos en el horno.
Colocar dos filetes en una bandeja de horno. Sobre cada uno de ellos, una loncha de queso partida en dos, y distribuir por encima el relleno. Tapar con los otros dos filetes. Reservar.
Para hacer la salsa, picar la cebolla y ajos, y sofreír en una sartén con aceite de oliva. Añadir el pan rallado y remover. Agregar el resto de ingredientes: vino blanco, agua caliente, laurel, perejil picado, sal y pimienta. Dejar hervir y que reduzca un poco. Quitar la hoja de laurel, y triturar. Volver a poner en el fuego unos minutos más para que termine de reducir, hasta que coja la consistencia deseada.
Cubrir los filetes con la salsa (la cantidad es a vuestro gusto) y espolvorear con un poco de queso rallado.
Meter en el horno precalentado a 180º, gratinar durante unos minutos y… ¡listo!
Buen provecho.
martes, 31 de julio de 2012
TARTA DE HOJALDRE CON FRUTAS
Hace unos días publiqué la receta de la crema pastelera, imprescindible para elaborar esta Tarta de Hojaldre con Frutas.
La receta es muy fácil de preparar, pero como tiene varias partes (hacer la crema pastelera, preparar la cobertura, hornear el hojaldre y preparar la fruta) puede parecer menos fácil de lo que realmente es. Os invito a prepararla y ya veréis que rica queda y que bien sienta en verano cuando sacas la tarta de la nevera y te tomas un trozo bien fresquito.
Ingredientes:
• 1 lámina de hojaldre rectangular
• ½ litro de crema pastelera
• 1 huevo para pincelar el hojaldre
• fruta variada al gusto: kiwi, cerezas, melocotón, plátano, uvas…
• Para la cobertura transparente: 2 cucharadas de azúcar, 1 vaso de agua y 1 sobre de gelatina neutra.
Elaboración:
Pon el hojaldre frente a ti y a continuación dobla hacia arriba un centímetro (más o menos) de cada lado del hojaldre. Presiona con los dedos todo el filo para que se pegue bien.
Pon el horno a calentar a 200ºC. Luego casca el huevo y bátelo. Con un pincel pinta con huevo todo el borde del hojaldre (¡ojo!, solo el borde).
Luego con un tenedor pincha todo el centro. A continuación mete el hojaldre en el horno. Déjalo allí unos 20 ó 25 minutos a 200ºC hasta que esté bien dorado.
Mientras se hace el hojaldre puedes aprovechar para preparar la crema pastelera. Aquí tienes la receta de crema pastelera (Crema pastelera ), prepárala y déjala enfriar antes de colocarla sobre el hojaldre.
Cuando el hojaldre y la crema pastelera estén fríos pon la crema pastelera sobre el hojaldre.
Ahora es el momento de poner la fruta por encima de la tarta. Escoge la fruta que prefieras y reparte por encima de la crema pastelera.
A continuación prepararemos el brillo para tartas (cobertura transparente). Para ello, pondremos a hervir en un cazo medio vaso de agua con dos cucharadas de azúcar, removiendo bien. En otro medio vaso de agua disolvemos el sobre de gelatina neutra y removeremos bien para que se deshaga. Cuando el agua hierva, apartamos del fuego y le añadimos la disolución de gelatina. Volvemos a remover bien y dejamos enfriar.
Cuando la gelatina haya enfriado (observaremos que ha cogido una consistencia algo espesita), pincela por encima de toda la tarta (excepto por los bordes).
Tapa con cuidado la tarta y métela en el frigorífico (nevera) durante un par de horas hasta que la cobertura (el brillo) coja consistencia. Y listo…
Observaciones:
Cuando pinceles con el huevo puede que tengas la tentación de aprovechar todo el huevo pincelando todo el hojaldre en vez de solo el borde del hojaldre. No debes hacerlo. Si lo haces, puede que el huevo bloquee los agujeritos que hemos hecho en el centro del hojaldre. Al bloquearse el aire no se escapa y el hojaldre empieza a crecer por el centro. Si ocurre esto el hojaldre se hincha y no quedará fino por el centro, lo que impedirá que podamos colocar luego la crema pastelera y las frutas.
Hay que dejar que el hojaldre y la crema pastelera se enfríen antes de poner la crema pastelera sobre el hojaldre. Si una de las dos cosas está caliente, el calor y el vapor reblandecerán el hojaldre y harán que pierda su textura (quedará muy blando y poco crujiente).
Buen provecho.
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